Nuestra historia
El ser padres nos sitúa en una realidad donde conceptos como educación, principios, enseñanza, libertad de pensamiento, cobran una significación que trasciende sus definiciones.
Desde fines de los años ochenta y entendiendo que las características de la población donde vivimos, no nos ofrecía ni la suficiente cantidad de escuelas, en ese entonces “secundarias” para el crecimiento poblacional, ni tampoco las características que considerábamos imprescindibles para un mejor desarrollo no solo científico sino también humano; un grupo de padres imaginamos un proyecto educativo similar a otros en su forma y contenidos, pero seguramente diferente en su esencia. El principio rector de nuestra escuela quedó plasmado en la frase que la identifica:
“Todos tenemos derecho a una escuela que posibilite la máxima expresión, el desarrollo pleno de las capacidades, que nos haga felices, libres y responsables”.
Estas frases resumen de alguna forma lo que como padres deseamos: libertad de expresión y pensamiento, conocimiento de las distintas capacidades que nos unen y diferencian, interdisciplinariedad, actualización de los contenidos, objetivos claros y compartidos, concepto de educación como totalidad donde los datos de la realidad y los conocimientos académicos circulen integrados en la comprensión de la realidad adolescente.
Entre 1989 y 1993, se realizaron los trámites necesarios para un correcto funcionamiento y fundamentalmente se sustentaron las bases edilicias donde actualmente se desarrollan las actividades. Para ello se trazó un Master Plan, a fin de realizar un desarrollo edilicio coherente y que no fuese una continua improvisación, de acuerdo a las eventuales necesidades funcionales y arquitectónicas. Ese plan se sigue manteniendo en plena vigencia, a pesar de los vaivenes económicos y continuas modificaciones en la estructura educacional a partir de la implementación de la Ley Federal de Educación en 1997.
En marzo de 1993, iniciamos las clases con un curso de primer año de la vieja escuela secundaria y a partir de ese momento el colegio fue creciendo y adaptándose a los distintos cambios para llegar en la actualidad con EPB y ESB.
Sobre un predio propio de 3000 m2, se fue construyendo año tras año las diferentes dependencias necesarias que van permitiendo el pleno funcionamiento. Todo ello, siguiendo el mencionado Master Plan y con el esfuerzo personal y económico de los padres fundadores del colegio y sus respectivas familias.
Todo lo descrito ha significado un enorme esfuerzo ya que no contamos con subvención estatal. Con esfuerzo y dedicación hemos cumplido 30 años creciendo como institución.